Borrador Libro Ampi y Edu… 2 primeras hojas

Oscuridad, mirase dónde mirase, en cualquier dirección, las sombras me acompañaban, en cinco metros cuadrados pasaba las horas. Mi habitación, antes cómplice de mil secretos, de risas inagotables, de pasión interminable… ahora se me antojaba una cárcel, la oscuridad el verdugo de mi sufrimiento, mi penitencia entre esas cuatro paredes me aterraba.

 

Agonizante me levanté del lecho y con temor corrí las oscuras cortinas, la brillante luz del sol cegó mis ojos acostumbrados a la penumbra, esperé un par de minutos a que se acostumbraran a la claridad del día, a la vida… ¿Me merecía yo acaso salir de aquella cárcel interior y seguir con mi vida?, la culpa me atormenta, mi vida hace mucho que dejó de ser mi vida ¿aquella cegadora luz que ahora entra por la ventana, sería mi punto de inflexión?. Punto de inflexión a esta vida en la que caí sin remedio en ese pozo de aguas negras, ese pozo sin retorno, y me pregunto… ¿Me merezco salir y continuar con mi vida?.

 

Han pasado seis meses desde el trágico accidente, recuerdo a David a mi lado, él conducía el vehículo, era una noche fría y lluviosa, volvíamos de una fiesta a la que yo me había empeñado en asistir.

 

Perdí la cuenta de las copas que bebí aquella noche, estaba insoportable, le eché tantas cosas en cara, discutimos acaloradamente, sólo recuerdo que me quitó la última copa de las manos y me obligó a subir al coche.

 

Puede que abusara del alcohol, tal vez para escapar del mar de monotonía donde flotaban nuestras vidas, nada era como antes, él ya no era el chico alegre y romántico que me cautivó con la sonrisa, algo en nosotros se había apagado, el miedo a perderle me consumía poco a poco, ya no hacíamos nada juntos, ya no teníamos nada en común, esos silencios insufribles dónde sin palabras nos hacíamos daño, dónde un “nosotros” no existía y nuestra vida individual era cada vez más interesante.

 

Subí al coche a regañadientes y con el alcohol corriendo por mis venas, empezaron a salir de mi boca una retahíla de horribles palabras, una detrás de otra… de repente callé… silencio… una frase casi inaudible salió de mi garganta, una frase llena de temor… “ya no te quiero” (mentí), mi propia inseguridad, el miedo a que fuese él quién me dejase, que me abandonase fue lo que me hizo pronunciarlas.

 

De repente un bache, la lluvia cayendo incesante sobre el techo, los cristales empapados, un golpe seco, un pitido en los oídos y oscuridad…

 

Cuando desperté sólo vi máquinas alrededor, nunca volví a ver a David, ni siquiera pude despedirme de él. Él simplemente ya no estaba.

 

Salí del hospital, fui a casa, cerré todas las ventanas, corrí las cortinas y me refugié en la oscuridad. Seis largos meses saboreando la agonía de mi maldad y cada minuto escuchando en mi mente aquellas inciertas palabras…

 

“Ya no te quiero”, silencio, la lluvia, aquel golpe, oscuridad…

 

Aquellas palabras se fueron para siempre junto a David y resonarán en mi mente el resto de mi vida.

Una vez mis ojos se acomodaron a la extraña luz, el recuerdo fue dando forma al lugar donde medio año de oscuras incertidumbres habían construido un fúnebre hogar y en el que hace miles de años tuvo cabida la palabra pasión. La recuerdo vagamente, mi corazón lo dice. Ahora “eso tan sencillo llamado amor” había desaparecido por completo, sin quedar rastro de la mecha que encendió el fuego, ocultado por el desorden, la dejadez y la duda. Como si nunca antes hubiera existido lo que ahora buscaba. Montones de ropa nunca usada, cartas de desconocidos sin leer y de conocidos sin ganas de saber, sillas que habían perdido la ubicación y esperaban ayuda, ceniceros rebosantes de efímero desahogo y que en algún caso fueron apagados por lágrimas o consumidos por el recuerdo, vasos y copas y copas y vasos diáfanos y sin rastro de penas que en su momento preferí tragar, porque pensaba que no existía forma de consumir lo inexplicable a no ser que cerrando los ojos y engullendo como una fiera hambrienta… sedienta. De pastillas y alcohol. Y no recordaba haberlo hecho de no ser por las botellas y plásticos de fármacos que enmoquetaban el suelo. Me asusté de pensarlo. Un frío punzante recorrió mi espalda y los hombros y brazos y busco hueco entre los dedos, un vahído escarbaba por la cabeza y nació como suspiro. Caminé lenta, apoyándome en aquellas sillas que si bien paralizadas parece que huían, ahora tenían claro cometido y sujetaban aquel mareo. A medida que avanzaba entre restos la memoria actuaba como tal y recordaba lo que aparentemente y todavía dibujaba subconscientemente el plano de mi propia casa. Golpee el interruptor y entre en la cocina. La luz azul, fría, parpadeaba nerviosa y daba vida a objetos y basuras, renaciendo con sombras a pequeños monstruos del azucarero, de piezas oscuras de fruta, de cuchillos que brillaban y dejaban de hacerlo pero siempre amenazantes, del reloj que con sus manecillas marcando las cuatro menos veinte aparentaba semblante triste. Abrí la nevera, necesitaba algo frío que me despejara, pero tan pronto agache mi cuerpo para ver mi olfato golpeo la puerta y la cerro de golpe. Un nauseabundo olor a podrido inundo rápidamente el ambiente y empujó mi cuerpo hacia atrás. La curiosidad debería volver a abrir y saber, pero un temblor de piernas me lo impidió. Ahora mejor que no. Acariciando el mármol de la encimera logre llegar al grifo. El agua caía con fuerza sobre platos sucios y olvidados, ruidosa pero elegante, salpicando con finas gotas todo alrededor. Junte las manos para recibir el agua, que como bálsamo apaciguo el malestar, y limpie mi cara y refresque el cuello tenso y cuando subí las mangas del suéter vi algo parecido a una venda en la muñeca izquierda, una especie de harapo reseco que rodeaba torpemente todo el contorno de la articulación. No entendí de ella pues no sentía malestar alguno, tal vez alguna quemadura o golpe olvidado por las continuas resacas. El nudo apenas mantenía el cordaje y sólo la espesura de la gasa mantenía en secreto su destino. Primero lentamente, la propia pausa aumento la necesidad convirtiendo aquellas vueltas de tira en interminable, y la tranquilidad se volvió ansiedad y tiraba y tiraba de aquel disfraz.

 

Apoyé con cuidado mi espalda en la cajonera de madera, y una vez cubrí mi cara con los brazos y apoye la frente en las rodillas comencé a sollozar, a llorar por mi vida o por la falta de ella, si bien el desconocimiento de algo nos pueda sumir en un océano de dudas yo sentía en aquel momento que a través de aquellas heridas en la muñeca algo había desaparecido, algo lo suficientemente grande si por la longitud del corte había de guiarme, algo trascendental si por la aparente profundidad debió nacer y recorrer, algo mío, solo mío y que en aquel momento en el que el ruido del agua y el chapoteo elegante de las gotas salpicaba juguetón mi cabello, tal vez tuviera rostro y cuerpo y nombre, David, pero no más porque vida no tendría más para mí, sólo la que el recuerdo fuera capaz de otorgarle en momentos como aquel.

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Mi Cumpleaños

Hoy cumplo años…. es una sensación extraña, me voy haciendo definitiva e irremediablemente mayor…. he pedido un deseo, me haría ilusión que se cumpliera, aunque lo veo imposible.

Este año tiene que ser EL AÑO, empiezo de cero y espero llegar muy lejos!!

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Mentiras

Ains, triste pero cierto…………………… todo es una gran mentira……………………….. aunque la culpabilidad se reparte entre quien miente y entre quien se lo cree…………….

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Serenidad

Ha terminado una etapa en  mi vida, he tenido mi semana de locura y toca volver a recobrar la serenidad, toca correr un tupido velo y comenzar pasito a pasito a escribir una nueva historia, a buscar en mi interior y encontrar la paz conmigo misma, he cometido grandes errores, pero como todo en esta vida son experiencias y los errores te hacen más fuerte y te ayudan a no volver a cometerlos.

Siempre he sido una persona fantasiosa y demasiado pasional, todo lo siento intensamente, todo me llega hondo… y eso no es bueno, hay que ser un poco egoísta sin descuidar a la gente que tienes alrededor y que siempre ha estado ahí, pero hay que dejar de pensar en cuentos de princesas, y en que todo el mundo tiene moral y es buena gente, la realidad no es esa, hemos avanzado tanto que nos hemos olvidado de los principios y del amor, eso hace tiempo que dejó de ser así, soy consciente de que cada persona es como és y es difícil cambiar o derrumbar los pilares de nuestra educación o nuestra evolución personal y moral, pero hay que adaptarse a los tiempos o correr el riesgo de caer en la calificación de “bicho raro” o “tontaina perdia”…

Hoy empiezo con una nueva vida y unos nuevos objetivos, hoy voy a pensar por una sóla vez en mí, voy a ser egoísta y voy a mirar la vida, conforme és, una vida con ideales que no comparto, pero que me adaptaré, intentaré no perder la esencia de mi ser, pero no volveré a ser la chica inocente que todo el mundo conoce, que cree en castillos en el aire y en la bondad y buena fe de la gente, que las hay, pero no todo el mundo es bueno por naturaleza, esto es una jungla e impera la ley del más fuerte, y ha llegado el momento de serlo, fuerte.

 Hoy quiero darle la oportunidad a otras personas, quiero integrarme en un mundo nuevo, puede que no mi mundo idílico, pero tal vez un mundo diferente con cosas positivas. Hoy me enjugo las últimas lágrimas, para dar cabida a las futuras sonrisas. Quiero conocerme más a mí misma y crearme una personalidad propia, en vez de adoptar las personalidades de otros, anulando la mía propia, quiero hacer y actuar y pensar como yo quiera y que la gente me acepte tal y como soy de aqui en adelante, la antigua Amparo acaba de desaparecer, para siempre.

A la gente que ha pasado por mi vida, durante un tiempo o quizá fugazmente, le doy las gracias por formar parte en mi crecimiento personal y por aportar ese granito de arena que hizo que en algún momento tomara una dirección en algún cruce en este camino de la vida, a las personas para las que he significado algo, a los amigos que he ido dejando atrás, a los que siguen aportando sus cosas y están presentes, a los que me han hecho sentir cosas importantes, le doy las gracias a todos ellós, al chibiruso le doy las gracias por haberme enseñado a amar y a sentir, a los anteriores por la experiencia, a los amigos por sus sonrisas y los sucesos y experiencias vividas juntos, espero que en ese camino lleno de cruces y decisiones volvamos a encontrarnos todos en algún punto antes de tomar direcciones opuestas y alegrarnos por el otro y desearnos suerte en la peregrinación hacia la felicidad, porque al fin y al cabo todo es eso, busqueda de felicidad.

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Contradicciones

Es posible pensar algo ahora y cambiar de opinión en 5 minutos? me siento perdida en un mundo de pensamientos contradictorios, mi cabeza dice una cosa y mi corazón dice otra, recapacito sobre lo que busco o lo que quiero pero luego vuelvo a mi mundo particular, estoy encerrada en un laberinto, sin salida. No me entiendo ni yo misma. No sé qué es lo mejor, ni lo peor, ni lo que quiero, tengo ganas de dejarlo todo e ir en busca de mi destino, pero mis pies siguen clavados aqui, incapaces de moverse. Sólo una palabra, sólo una.

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Oficial y Caballero

Mi problema es que siempre he sido muy romántica, desde que vi la pelicula oficial y caballero, cuando llega al trabajo de la chica, la coge en brazos y se la lleva…. siempre he soñado con que me pasara lo mismo que a la protagonista… pero el personaje que interpretaba Richard Gere no existe en la realidad… no vendrá ningún chico de uniforme, me cogerá en brazos y cuidará de mí… la vida nunca es como la imaginamos, sino que imaginamos para evadirnos de la cruda realidad que nos rodea.

No existen los cuentos de hadas, ni los principes azules, ni nadie vendrá a mi trabajo a cogerme en brazos, la vida es como és, si tengo que dejar de ser romántica y fantasiosa y empezar a ser práctica y realista, en esta vida sólo existen Peter Panes y el país de Nunca Jamás.

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Ya es definitivo

Bueno, es curioso lo que puede cambiar la vida en 10 días, hace nada puse en una entrada anterior que estaba ilusionada por empezar una nueva vida, anoche decidí que no, pese a lo que pude imaginar fue una despedida cargada de sentimientos, cariño y tristeza.. No sé qué pasará, si me arrepentiré algún día de mi decisión, sólo sé que era lo que me dictaba el corazón, que lloré desconsoladamente, pero que tiraré para delante, sí quiero estar contigo, sí estoy enamorada, sí haría cualquier cosa por ti, pero como tu dices pienso con el corazón, y sólo en un momento durante nuestra conversación, pensé con la cabeza y ahí reuní el valor y saqué fuerzas para tomar la decisión, sí te quiero, pero no puedo aceptar tus condiciones, yo he tenido valor para decirte lo que quiero, a ti te falta valor para luchar por lo que quieres, y eso es lo que me ha decidido a dejarlo todo, sólo te hacía falta un poco de valor. En fin, que te quiero, que te seguiré queriendo siempre, pero ha llegado el momento de dejar de hacernos daño, guardar dentro del corazón los momentos que hemos pasado juntos, pasar una hoja en nuestro libro, y comenzar a escribir en una hoja en blanco, que volverá a estar cargada de ilusiones, de personas nuevas y momentos bonitos…. porque nada es tan difícil o no debe serlo, y si lo és es porque uno de los dos no quiere que sea fácil, yo decido mi destino, no deciden por mí. Poco a poco irémos olvidandonos de los pequeños detalles, luego de todo en general, hasta que sólo seamos el uno para el otro una etapa de nuestra vida que se recuerda con el cariño y la nostalgia de lo que un día fue, una historia poco convencional, bonita y dolorosa, pero nuestra historia al fin y al cabo.

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